Qué es el autoconocimiento: Su importancia y beneficios

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El autoconocimiento hace referencia al conocerse a sí mismo, y ese conocimiento pasa por la capacidad de introspección que tiene la persona para reconocerse a sí misma como individuo.

El autoconocimiento es un proceso reflexivo en el que la persona adquiere una mayor consciencia de sí. Esta mayor conciencia puede ser en un sentido psicológico, ser consciente de los pensamientos y las emociones, de las propias cualidades y características. Y también puede ser en un sentido más profundo o espiritual.

En un sentido más espiritual el autoconocimiento no tiene que ver con conceptos o con ideas sobre uno mismo, sino lo contrario. Tiene que ver con captar más profundamente la esencia de quién eres. Y esa dimensión más profunda puede ser reconocida cuando se dejan de lado los incesantes pensamientos, juicios, críticas o creencias sobre uno mismo. De esta manera, en vez de una “agitación” interior permites que surja una tranquilidad interior en la que no necesitas conceptos o definiciones de “soy esto” o “soy aquello” para poder estar bien o a gusto.

Un poco de etimología sobre la palabra autoconocimiento

Profundicemos un poco más sobre el origen y el significado de la palabra autoconocimiento.

Para entender mejor este concepto primero es necesario conocer qué significa la palabra conocimiento.

Conocimiento viene de conocer y esta es una palabra que proviene del latín cognoscere (conocer, completamente). Conocer está compuesta por el prefijo con- (unión, todo, junto). El verbo gnoscere (conocer) está compuesto con: la raíz gno, presente en el griego gnosis y de ahí las palabras: gnóstico, agnóstico, gnosticismo, etc.

Conocer hace referencia al “saber o al entendimiento completo” de las cosas. Es por esto que, la palabra conocimiento significa “acción o resultado de conocer completamente”. Y conocimiento está compuesta por el prefijo con- (unión, todo, junto), más gnoscere (conocer) y el sufijo -miento (instrumento, medio o resultado).

En este sentido, la palabra autoconocimiento significa “acción y efecto de conocerse a sí mismo”. Esta palabra está compuesta por auto- (por sí mismo), más conocer (saber, entender completamente) y por el sufijo -miento, que indica instrumento, medio o resultado.

Por lo tanto, el autoconocimiento hace referencia a tener un saber o un entendimiento completo o profundo de sí mismo, y ese saber da como resultado un autoconocimiento.

Dos niveles de autoconocimiento

Si hacemos una sencilla división podríamos decir que existen dos niveles de autoconocimiento, uno psicológico y otro espiritual. Y este último es un nivel de autoconocimiento mucho más íntimo y profundo, ya que es una experiencia personal.

El autoconocimiento en un sentido espiritual está centrado en la aceptación y en la serenidad, en el que se utilizan los pensamientos de una forma práctica y concreta, y no para generar conflicto o negatividad interior.

Por otro lado, el autoconocimiento en un sentido psicológico, de lo que más se suele hablar, está relacionado con aquello que piensas de ti y con aquello que piensan los demás de ti. Es decir, el conjunto de ideas o conceptos con los que te sueles definir a ti mismo, basado en tus fortalezas, debilidades, capacidades, etcétera, o, en base a lo que tienes o has logrado en tu vida,

Por lo tanto, existe un autoconocimiento más superficial que se basa en conceptos mentales y en cosas materiales, por ejemplo, soy Juan, abogado, tengo mi propio negocio y soy padre de dos niñas. Pero también existe otro nivel de autoconocimiento más profundo, que va más allá de tu nombre, profesión o de lo que tienes o has logrado a nivel material.

Autoconocimiento y personalidad

El autoconocimiento es una introspección que va acompañada de un proceso reflexivo en el que la persona toma conciencia principalmente de sus pensamientos, emociones, cualidades y características.

Por otro lado, y aunque existen diversas teorías, la personalidad se puede definir como un conjunto de patrones de emociones, pensamientos, sentimientos y conductas que se mantienen en el tiempo. Y esta distingue a un individuo de otro haciéndolo diferente a los demás.

La personalidad expresa cómo es una persona, cómo interpreta la realidad y cómo reacciona ante los estímulos de su entorno. Es por esto que, la personalidad permite saber cómo es una persona y prever, hasta cierto punto, cómo reacciona.

La importancia del autoconocimiento

El autoconocimiento se sustenta en la conciencia, es decir, el autoconocimiento es una toma de conciencia o el reconocimiento de algo de lo que antes no éramos conscientes. Y esto en esencia siempre se traduce en un mayor estado de tranquilidad y, por lo tanto, bienestar.

Es por esto que, la importancia del autoconocimiento está en que nos brinda una mayor conciencia, una mayor profundidad para ver las cosas, y esto finalmente se traduce en un estado interior de armonía y bienestar. Armonía porque nos relacionamos con los demás y con el mundo de una forma armónica, equilibrada, benévola.

Por otro lado, la falta de autoconocimiento, de una u otra manera, termina generando conflictos o problemas, porque es inconsciencia, es decir, la incapacidad de saber lo que realmente nos aporta armonía, equilibrio y bienestar.

Es por esto que, la importancia del autoconocimiento radica en que nos permite movernos en la vida de una forma mucho más armónica y efectiva, ya que cuando surgen problemas o dificultades somos capaces de afrontarlos y superarlos con mayor facilidad.

El autoconocimiento es clave para nuestro desarrollo personal, pero también para nuestra salud en general, porque quienes tienen un mayor autoconocimiento saben en el fondo o son capaces de recocer que conocerse a sí mismo no pasa por albergar más conceptos de sí mismo, sino por albergar un estado de aceptación, de paz o tranquilidad interior.

Beneficios del autoconocimiento

Los beneficios del autoconocimiento pueden ser variados. Sin embargo, una persona con una mayor conciencia de sí misma es una persona que sabe lo que quiere en su vida, por lo que, sabe lo que le aporta bienestar y tranquilidad.

Los principales beneficios que el autoconocimiento aporta son:

Cambiar tendencias inconscientes

Tener un mayor autoconocimiento nos permite reconocer actitudes, conductas o hábitos perjudiciales para nosotros mismos y, a su vez, nos ayuda a evitarlos. Uno de los beneficios del autoconocimiento es que nos permite reconocer rápidamente aquello que tendemos a hacer y que es poco beneficioso para nosotros.

Conciencia de nuestras cualidades

Así como un mayor autoconocimiento nos permite poder reconocer conductas o hábitos no deseados, también nos permite ser conscientes de nuestras cualidades. Reconocer nuestras habilidades o talentos es algo que potencia el autoconocimiento, pero también nuestro desarrollo personal.

Mayor conciencia de nuestras necesidades

Ser conscientes de cuáles son nuestras necesidades, valores y motivaciones nos permite ser coherentes con ello para que se vea satisfecho en nuestro entorno. De esta manera, podemos priorizar nuestras necesidades y no dejarlas de lado.

Mejorar nuestras relaciones

En relación a lo anterior, cuando somos conscientes de nuestras necesidades y de lo que es importante para nosotros podemos relacionarnos de forma más consciente. De esta manera, en nuestras relaciones éstas están presentes, y si se ven afectadas sabemos cuándo y cómo poner límites cuando es necesario.

Facilita el cambio y el desarrollo personal

Otro de los beneficios del autoconocimiento es que, el ser conscientes de nuestras cualidades, necesidades y de lo que nos aporta bienestar nos permite generar cambios cuando son necesarios. De esta manera, no nos quedarnos estancados y fomentamos nuestro desarrollo como personas.

Mayor orientación ante la vida

Una mayor conciencia de sí mismo lo que aporta es, finalmente, claridad, un mayor sentido de orientación y dirección. En general, tener claro lo que queremos, lo que nos motiva o lo que nos trae satisfacción, lo que nos aporta es un mayor sentido de orientación ante la vida. Nos sirve como una guía interior para saber qué camino seguir.

Por ejemplo, si soy consciente de mis talentos o habilidades y si además los he desarrollado, tendré mayor claridad para saber hacia qué tipo de trabajos orientarme en la vida. Y, si esa actividad laboral en algún momento no es coherente con mis necesidades o limita mis habilidades, podré rápidamente hacer los cambios que sean necesarios.


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