Consecuencias de la autoestima baja – Descubre qué puede provocar

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francisco-carabantes

La autoestima influye de manera significativa en cada aspecto de nuestra vida. Desde nuestras relaciones interpersonales hasta nuestro desempeño en el trabajo, la autoestima juega un papel crucial en nuestra calidad de vida y bienestar emocional. Sin embargo, cuando esta percepción de sí mismo es mayormente negativa, surge la baja autoestima, un fenómeno psicológico tan común como complejo en sus consecuencias.

La baja autoestima no es solo una cuestión de percepción negativa de uno mismo, sino que se convierte en un ciclo autoalimentado que tiene consecuencias en todas las áreas de la vida. Además, esta condición puede agudizarse y volverse algo crónico si no se aborda adecuadamente. Por ello, es fundamental comprender las consecuencias que tiene en la vida cotidiana y tomar las medidas necesarias para cultivar una autoestima saludable.

En este artículo, exploraremos las diversas repercusiones de la baja autoestima en nuestra vida diaria, entendiendo cómo este fenómeno afecta la percepción de nosotros mismos y nuestras interacciones con el mundo que nos rodea.

Entonces. ¿cuáles son las consecuencias de tener una autoestima baja? Podemos ver que las consecuencias que tiene la baja autoestima en las personas se manifiestan en dos niveles principales: interior (personal) y exterior.

A nivel personal (físico o psicológico) estas son las principales consecuencias de la baja autoestima: autoimagen negativa, falta de confianza. Veamos todo esto más en detalle a continuación.

Autoimagen negativa

En un sentido general, las personas con baja autoestima tienden a percibirse de una manera más negativa o desfavorable, y esto tiene como consecuencia que centran más su atención en sus defectos o debilidades, lo cual a su vez genera una sensación de poca valía, en mayor o menor grado.

Falta de confianza

Cuando hablamos de la baja autoestima y sus consecuencias, encontramos rápidamente una disminución en la autoconfianza. La percepción negativa en la que se sustenta mayormente la baja autoestima trae como consecuencia una falta de confianza personal, que puede ser incluso generalizada. En este sentido, la baja autoestima trae como resultado una sensación de dudas, inseguridad o incapacidad con respecto a sí mismo, lo cual afecta por ejemplo al desarrollo de talentos o habilidades.

Mayor riesgo de ansiedad y depresión

En un sentido más emocional, la baja autoestima está estrechamente relacionada con el desarrollo de trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad. El resultado de esto es que, las personas que constantemente se menosprecian a sí mismas o, que tienen una imagen más negativa de sí mismas, pueden experimentar sentimientos recurrentes de tristeza, negatividad, desesperanza, preocupación y/o sensación de vulnerabilidad, lo cual con el tiempo se transforma en una carga emocional que afecta cada vez más su bienestar emocional y mental.

Autoexigencia excesiva

Otra consecuencia de la baja autoestima es la autoexigencia excesiva o recurrente, la cual suele ser producto de una autoimagen negativa. La idea o la sensación de no ser lo suficientemente bueno o capaz, o de no hacer las cosas lo suficientemente bien, suele llevar a la persona a exigirse constantemente o a exigirse cada vez más, buscando una “perfección” que muchas veces es autoimpuesta de una forma desproporcionada. Aquellos con baja autoestima a menudo se imponen estándares muy altos e inalcanzables para sí mismos. Esta constante presión por lograr la perfección en lo que hacen, trae como consecuencia un exceso de estrés, ansiedad y frustración.

Si observamos un poco más a nivel externo, estas son las principales consecuencias que puede tener una baja autoestima en la vida de la persona.

Dificultad para tomar decisiones

Otra de las cosas que genera la baja autoestima tiene que ver con la dificultad para tomar decisiones y actuar de una manera diferente. Por lo general, una baja autoestima suele dificultar la toma de decisiones debido a la sensación de inseguridad, incapacidad o poca valía que pueda tener la persona. Esto la lleva a dudar constantemente de sus elecciones o al miedo a cometer errores, lo cual puede traer como consecuencia una falta de iniciativa, estancamiento e incapacidad para generar cambios, o enfrentar ciertas situaciones o desafíos de una manera efectiva.

Tendencia a la evitación

Otra de las consecuencias de tener una autoestima baja tiene que ver con la tendencia a evitar nuevas experiencias o situaciones que la persona considera desafiantes en algún sentido, lo cual suele ser por temor a fracasar o ser juzgada negativamente. Y esto puede acarrear que la persona termine limitando su crecimiento personal y profesional.

Dificultad para establecer relaciones

Cuando hablamos de la baja autoestima y sus consecuencias, esta puede generar también una dificultad para relacionarse o establecer relaciones en general. Por ejemplo, la falta de confianza en uno mismo, producto de una autoimagen negativa, puede acarrear un excesivo miedo al rechazo o la percepción de no ser lo suficientemente digno de amor y afecto.

Relaciones poco saludables

Así como una autoestima baja puede generar una dificultad para establecer relaciones, también puede tener como consecuencia una dificultad para establecer vínculos saludables o para salir de relaciones poco saludables. En este sentido, una baja autoestima puede generar hipersensibilidad a la crítica, dependencia emocional, dificultad para expresar opiniones, establecer límites sanos o terminar con un vínculo que es nocivo. Y esto puede tener consecuencias negativas en relaciones con amigos, familiares, pareja y/o compañeros de trabajo.

Aislamiento social

Otra consecuencia que acarrea una baja autoestima es la tendencia excesiva al aislamiento. La baja autoestima puede llevar a un mayor aislamiento social, ya que las personas tienden a retirarse de las interacciones sociales principalmente por miedo al rechazo o a la crítica. Esto además puede acarrear sentimientos de soledad y, dependiendo de la persona, sentimientos de alienación.

Celos excesivos

La baja autoestima también puede manifestarse a través de celos excesivos. Las personas con baja autoestima tienden a sentirse amenazadas por otras personas según sus criterios, por ejemplo, ser más exitosas o atractivas, lo cual exacerba la inseguridad y esto tiene como consecuencia problemas de confianza, conflictos o celos recurrentes con su pareja.

Agresividad

Otra de las consecuencias de tener una baja autoestima es la tendencia a la agresividad. Las personas con baja autoestima a menudo tienen un ego frágil y una sensibilidad extrema a la crítica o a cualquier señal de rechazo. Cuando se sienten amenazadas o vulnerables, pueden reaccionar de manera agresiva como una forma de proteger su autoconcepto o como una forma de desplazar la frustración y el malestar emocional que experimentan. Y esto puede tener diversas consecuencias en el entorno o en la vida de la persona, por ejemplo, tener relaciones que son constantemente conflictivas o problemáticas con los demás.

Ten en cuenta qué…

Entonces, cuando nos referimos a la baja autoestima y sus consecuencias podemos ver que existen variadas formas en las que esta se manifiesta. Aquí se han presentado las principales, por lo que estas variarán dependiendo de cada persona. La baja autoestima puede tener diversas consecuencias a nivel personal o psicológico y distintas repercusiones según cada persona y su situación personal. Por lo que, esta puede afectar los ámbitos de la vida de una persona de distintas maneras.


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